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La crianza de
animales para carne puede ser de
ovinos y/o caprinos. Para este
tipo de crianza es necesario una
cantidad de terreno mayor y el
establecimiento de cercados, con
el fin de poder pastorear los
animales. La cantidad de
cercados y su tamaño dependerán
de varios factores entre los que
están: La cantidad de terreno
disponible, la carga animal,
condición de los pastos, clima,
entre otros. También se
recomienda un rancho central, el
cual la mayoría de su área sea
para uso comunitario, en donde
los animales puedan ser
suplementados y tengan un lugar
seguro. El restante espacio
sería jaulas o corrales pequeños
para poder clasificar los
animales por tamaño, estado de
gestación, entre otros. El
identificar los animales y tener
un récord de éstos, es esencial
para el manejo. Es necesario
saber el grado de consanguinidad
de los mismos y cuando una
hembra no es productiva.
Esta crianza se
puede comenzar con al menos 10
hembras y un padrote. Donde las
hembras deben presentar una alta
proliferación, un buen instinto
maternal, buen tamaño y masa
muscular. En el caso del
padrote, éste debe tener una
alta proliferación, de buena
tamaño y masa muscular. Para
comenzar esta crianza se pueden
utilizar hembras criollas las
cuales tienen una alta
resistencia a enfermedades y
parásitos cruzándolas con un
padrote de las raza Dorper en
ovinos o Boer en caprinos.
En el caso que la
crianza sea de ovinos y
caprinos, éstos deberán
mantenerse separados para evitar
problemas y enfermedades. Para
la crianza de ovinos no se
recomienda la utilización de
animales con lana. |